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Introducción
Jun 14, 2021

Cuál es la historia de la industria musical

Cuál es la historia de la industria musical

Conoce la historia del negocio de la música

Muchos conceptos de la industria musical son complejos y difíciles de entender. Si te sientes así es probable que sea porque no has tenido la oportunidad de estudiar el tema a fondo. Particularmente, en este blog conocerás la historia de la industria de la música, lo que a su vez te ayudará a comprender mejor muchos conceptos con los que trabajas a diario.

¿Cuándo nace la industria musical?

La historia de la música se remonta a las primeras civilizaciones. Por siglos, la música era gratis, parte de la tradición oral y de la manifestación cultural y religiosa. Por eso, quizás te preguntes, ¿cómo se convirtió en un negocio?

Según el autor Dan Charnas, la industria musical comenzó su desarrollo en los Estados Unidos a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX con el surgimiento de las familias de clase media que podían comprar instrumentos, como el piano, para adquirir e interpretar partituras musicales y así aprender a tocar canciones o composiciones: una mezcla específica de melodía, ritmo y armonía.

Como puedes ver, la primera manifestación de la canción no era una grabación de sonido o máster, sino un papel con información suficiente para que alguien la interpretará, conocido como la partitura.

¿Cuándo se empezó a vender la música?

Con el aumento de la demanda por partituras, los compositores musicales se vieron en la necesidad de sacar copias de sus partituras originales, venderlas, y distribuirlas.

Reconociendo esta oportunidad, distintos empresarios lanzaron lo que conocemos como una editora musical (music publisher). La propuesta de valor de este nuevo modelo de negocio era sencilla: mientras el compositor se enfocaba en el trabajo creativo de hacer música, la editora se encargaba de la parte del negocio: sacar copias, llevarlas a las tiendas, venderlas, quedarse con un porciento de su trabajo y pagarle al compositor. Además, la editora comenzó a recolectar dinero de las interpretaciones públicas de las partituras en conciertos, teatros, eventos, bares, etc.

El dinero que genera la música se le conoce como regalía.

¿Cómo surgen los sellos discográficos?

El próximo momento clave para la industria musical fue en 1877, cuando Tomás Alva Edison inventó el fonógrafo, tecnología que hizo posible que una persona grabara su interpretación particular de una composición en un cilindro de cera recubierto de papel de aluminio, denominado fonograma, y luego escucharla cuantas veces quisiera.

Como esta grabación de sonido específica es la fuente de la cual surgirán otras copias, se le denomina el máster.

Podrás imaginar que este proceso de grabación requería mucho dinero, tiempo y pericia. Así era.

  1. Primero, había que buscar un compositor que te diera permiso para grabar su composición.
  2. Segundo, músicos y cantantes que interpretaran la composición.
  3. Tercero, construir un estudio de grabación y, cuarto, buscar a alguna persona que ayudara con la parte técnica y facilitara el proceso de grabación. 

La distribución tampoco era fácil. Había que buscar una máquina para crear copias del máster, luego repartirlas y venderlas. Estamos hablando de muchísimo dinero y conocimiento en temas de negocio.

De esa necesidad nació otro modelo denominado sello discográfico, y una de sus primeras manifestaciones fue Columbia Records en 1887. 

¿Cómo surge la figura del intérprete, cantante o artista?

Al igual que la composición, la interpretación de una canción se remonta a las primeras civilizaciones y era parte natural de la tradición oral. Sin embargo, el Prof. Charnas explica que con la llegada de lugares como los teatros, donde para poder entrar, ver y escuchar, había que pagar, la interpretación artística evolucionó a su propia línea de negocio. Particularmente con la llegada del micrófono en 1916.

La búsqueda de talento

Con el crecimiento de la industria musical, los sellos discográficos comenzaron a recorrer los Estados Unidos en búsqueda de nuevos talentos para grabar sus interpretaciones en fonogramas y venderlos. Había tres categorías principales: POP o popular, R&B (rhythm & blues) y country.

De ahí nace el concepto del A&R (artista y repertorio), la división de un sello discográfico que se encarga de la búsqueda de talentos y el desarrollo artístico y comercial del artista discográfico.

El desarrollo de artistas

En la década de los 50, la industria musical experimentó la llegada de un concepto innovador: los sellos discográficos optaron por desarrollar internamente sus propios talentos.

Gracias a la influencia de Berry Gordy y su compañía, Motown Records, en Detroit (Michigan), los sellos comenzaron a ensamblar el equipo y personal necesario para lanzar al estrellato a cualquier artista. Desde compositores, productores y músicos hasta manejadores, editoras y una escuela de interpretación.

Marlon Saunders, profesor adjunto del Clive Davis Music Institute de NYU, explica que gracias a este invento de Gordy, los artistas comenzaron a desarrollarse en múltiples líneas creativas.

La revolución de la música portátil

La venta del fonograma de cera en 1887 pasó a la del disco de vinilo en 1948 y a la cinta magnética a principios de los sesenta. Aunque el mercado prefería el vinilo, la cinta magnética y su adopción por la industria automotriz cambió la manera en que el usuario escuchaba música. Ya no tenían que escuchar la radio, podían seleccionar, comprar y reproducir la música que quisieran en el carro.

En la década de los ochenta se introdujo el Sony Walkman, que permitió a los consumidores escuchar a sus artistas preferidos cuando y como quisieran. A la par, la llegada de MTV incentivó a los sellos y artistas a ofrecer al consumidor un paquete completo de entretenimiento, incluyendo utilizar los videos musicales como estrategia de marketing.

Para este tiempo, la relación entre sello y artista era la fuente principal de ingresos de la industria: vender, distribuir y promocionar la música. Cuando expandió sus límites para insertarse como parte de la industria del entretenimiento en general, los músicos comenzaron a hacer más dinero vendiendo su propia mercancía y saliendo en comerciales y películas.

En la década de los noventa, se creó el disco compacto y la industria musical alcanzó su pico en 1999, con ingresos de $ 25.2 mil millones a nivel global de los cuales $ 14.6 mil millones provenían de los Estados Unidos solamente, un 58 % del mercado global (Statista, 2021).

Sin embargo, todo cambió con la llegada del Internet.

La llegada del Internet y su efecto en la industria musical

Plataformas online, como Napster, dieron acceso gratis a librerías musicales y facilitaron el crecimiento exponencial de la piratería. Como consecuencia, las próximas dos décadas fueron una pesadilla para la industria musical.

Lo que en 1999 representó $ 25.2 mil millones tocó fondo en 2014, a un total de $ 14.2 mil millones en ingresos globales (Stone, 2020).  

Aunque los grandes jugadores de la industria entraron en guerras legales con Napster y otras empresas que dieron acceso gratis a la música, el Internet marcó el inicio del fin de una era en la industria. Durante este tiempo de crisis los grandes sellos comenzaron a buscar nuevas formas de recuperar su inversión. 

Por esa misma época, en manos de su fundador Steve Jobs, Apple presentó al mercado el iPod y su oferta innovadora de tener una tienda online de música: iTunes. El Prof. Charnas explica que convencer a las disqueras más importantes a que hicieran disponible su música a través de iTunes no fue tarea fácil. Este fue el comienzo de la migración de la industria musical tradicional hacia la economía digital.

En iTunes los consumidores podían, y todavía pueden, comprar su música de modo digital desde la comodidad de su casa. A este modelo se le conoce como descarga digital (en inglés digital download). Aunque representó una nueva fuente de ingresos para la industria, no era suficiente como para atender el golpe mortal que la piratería ya había causado. Los sellos tomaron una decisión que cambió la manera como funciona la industria. 

En los acuerdos de grabación tradicionales, los sellos recuperaban su inversión en el artista con la venta de su música. En los nuevos, se les permite cobrar de todos los ingresos que genere el artista, incluyendo conciertos, eventos, mercancía, colaboraciones con marcas y regalías de la parte editorial. Nació el llamado “Acuerdo 360”.

A la par que Napster y iTunes hacían su debut, plataformas como Last.fm, Pandora, MySpace Music, Soundcloud, BandCamp, entre otras, crearon la base de la próxima frontera en la música: la transmisión o music streaming. Algunos modelos incluían acceso a librerías limitadas a cambio de una membresía y otras funcionaban más parecidas a estaciones de radio por Internet con anuncios. Otro cambio radical llegó en manos de Spotify en 2011, con una oferta de acceso a una librería donde básicamente está toda la música que existe. 

Desde 2015 los ingresos de la industria musical han aumentado año tras año y hasta han surgido nuevos competidores de Spotify como Amazon Music, YouTube Music y Tidal.

De hecho, estudios indican que la industria musical resucitó precisamente gracias a la llegada del streaming, que representó el 56 % de los $ 23.1 mil millones de los ingresos globales de la industria en 2020 (Statista, 2021).

Como puedes ver, la industria musical evolucionó y sigue evolucionando con una rapidez increíble. Los avances tecnológicos, las plataformas digitales y las redes sociales han hecho posible que vivamos en una nueva era. Lo que la industria es hoy y lo que será mañana depende de cómo el mercado consume música. Entender el pasado y la nueva realidad nos ayudará a predecir el futuro.

¿Cómo funciona la industria musical actual?

En la actualidad, la industria musical se caracteriza por la importancia y el crecimiento exponencial del segmento de los artistas y sellos discográficos independientes: aquellos que suben su propia música a las plataformas digitales como Spotify.

Este mercado de artistas DIY (do it yourself, “hazlo tú mismo” en español) comprende unos cinco millones de personas, lo que representa un crecimiento del 30 % en 2020 (Mulligan & Thakrar, 2021).

Estudios estiman que ese mismo año [2020] el sector independiente generó $ 2 mil millones en ganancias, lo que representa un aumento del 32 % en un solo año (Ingham et al., 2020).

Gracias a plataformas como Soundcloud y YouTube, estos artistas pueden compartir su trabajo con el mundo desde la comodidad de su casa, sin necesidad de conseguir la aprobación de un tercero, firmar con una disquera, invertir miles de dólares, ni tener un padrino en la industria. 

Lo anterior es particularmente relevante para la música en español. Según altos ejecutivos en la industria musical como Cary Sherman, ex-CEO de la Recording Industry Association of America (RIAA), el crecimiento del streaming ha potenciado a la música latina más que la de cualquier otra categoría (Stutz, 2018).

Hay que considerar que América Latina es la región de mayor crecimiento y va de camino a convertirse en el mercado principal de música en el mundo. No hay duda de que su futuro se ve más brillante que nunca.

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